CREACIÓN DEL PERSONAJE
Objetos usados:
Botiquín médico
Mocasines
Cartabón
Violín
Lazo naranja
Americana
Sombrero azul
Máquina de escribir
Pipa
EDUARDO:
Eduardo nació en el año 1805, en Cataluña (Barcelona). Pertenece a una familia adinerada, su padre, Antonio, ejerce de médico, su madre, Eloisa, ocupa un cargo importante en el gobierno. En total son 5 hermanos, 3 chicos y 2 chicas.
Eduardo lleva una vida normal, como sus 4 hermanos, pero a la temprana edad de 8 años todo cambió. Al principio, sus cercanos creían que era una forma de divertirse, pero con el paso del tiempo esto dejó de ser una explicación. Se disfrazaba constantemente de otras personas y, no solo eso, sino que también adquirió diferentes personalidades. Dependiendo la edad, el sexo, país de origen y el oficio de dichas transformaciones, Eduardo se convertía en una persona completamente distinta a la anterior.
Principalmente aparecen 5 personalidades distintas: un médico, un profesor, una artista, un empresario y un escritor.
El médico, Dr. Javier Eduardo González Martínez, es un señor mayor, de unos 61 años, cardiólogo. Viste una larga bata blanca, con bolsillos interiores llenos de medicamentos, una camisa azul cielo, corbata azul marina, vaqueros y unos mocasines marrones tricolor.
El profesor, Carlos Alberto Sánchez López, especializado en matemáticas. Graduado en el grado de Matemáticas de la Universidad de Valencia y ejerce la profesión hace poco, pues tiene 30 años. Es alto, buena forma física y voz grave. Viste una camisa a cuadros, vaqueros marrones y zapatos arreglados. Además siempre lleva como complemento un cartabón de madera.
La artista, Isabella María Torres Ramírez. Una joven de 23 años, italiana, reservada pero con gran talento. Vestido blanco de falda larga, botas negras altas y un lazo naranja de complemento. Su violín es como cualquier otro, pero toca como nadie lo hace.
El empresario, Alejandro Martín Delgado Herrera, 48 años, cubano, complexión delgada y bigote. Es el propietario de una empresa de puros cubana, con alto éxito internacional. Viste una americana marrón, con su respectivo pantalón a conjunto y mocasines negros.
El escritor, Emilio José Fernández de la Cruz, 30 años, granadino y con aires innovadores. Su cabeza está cubierta con un extravagante sombrero azul, combinado con una camisa blanca y unos tirantes de esmoquin del azul del sombrero, al igual que los pantalones, los zapatos de arreglar y blancos. Acostumbra a llevar su máquina de escribir y un puro marrón de boquilla negra enchufado.
5 personas distintas acompañaron a Eduardo gran parte de su vida y nadie sabía por qué. En 1835, el británico J. C. Pritchard, amigo de profesión de Antonio, estudió los trastornos de personalidad y descifró el enigma de Eduardo.
A partir de aquí, ya que no existía tratamiento efectivo para calmar el trastorno, Eduardo centró todas sus fuerzas en controlar su enfermedad y, cuando no era posible, aprovechar de manera positiva su condición.
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